Este año el Black Friday cae el 27 de noviembre, aunque muchas tiendas arrancan las ofertas días antes. Los estafadores también. Llevamos años montando tiendas online y sabemos lo poco que cuesta levantar una que parezca seria. Con IA, cuesta todavía menos.
Un informe publicado el 20 de octubre por Savi Security, la empresa de la extensión Scamwise, habla de una tienda falsa nueva cada tres minutos según los avisos de sus usuarios. Siete de cada diez se ven una sola vez y el 85 % desaparece en menos de dos semanas. Son datos de una empresa que vende protección, así que tómalos como orientación. El patrón sí lo ha visto el INCIBE aquí: en mayo avisó de anuncios patrocinados en buscadores y mensajes por apps de mensajería que suplantaban a Lidl y llevaban a tiendas fraudulentas, y en las rebajas de verano detectó un aumento de tiendas falsas que copiaban marcas conocidas.
Antes de hacer clic
Muchas tiendas falsas llegan a través de anuncios. El mismo informe calcula que al menos una de cada cinco procede de un anuncio en una gran plataforma, con Meta y Google como canales favoritos. Si una oferta te aparece en Instagram o en lo alto de los resultados de Google, no entres desde ahí: abre la app oficial de la tienda o escribe tú la dirección.
Desconfía también de los vídeos de famosos regalando productos o anunciando descuentos imposibles. Hoy se fabrican con IA en una tarde.
Señales de que la tienda no es lo que parece
- La dirección se parece a la real pero no es igual: una letra cambiada, un guion de más o una terminación como .shop o .store en una marca que siempre ha usado .es o .com.
- Descuentos del 70 u 80 % en productos que casi nunca bajan tanto.
- No hay aviso legal, o el que hay no incluye razón social, NIF ni dirección. En España la ley obliga a cualquier tienda online a publicar esos datos.
- Textos con traducciones raras, fotos que no casan entre sí o opiniones de cinco estrellas escritas todas la misma semana.
- Solo se puede pagar por transferencia, Bizum a un particular, tarjetas regalo o criptomonedas.
- Un contador de "la oferta acaba en 10 minutos" que vuelve a empezar cada vez que recargas la página.
A la hora de pagar
Usa tarjeta o una pasarela conocida con protección al comprador. Si tu banco lo permite, una tarjeta virtual o de prepago con el saldo justo limita el daño si algo sale mal. Y si la web te pide el código que te llega por SMS para "verificar tu identidad" y no para confirmar una compra concreta con su importe, para ahí.
Esos días llegan también muchos SMS y correos de paquetería con un "envío retenido" y un enlace para pagar una pequeña tasa. Con varios pedidos en camino es fácil picar. Mira el seguimiento en la web o la app de la empresa de transporte, nunca desde el enlace del mensaje.
Si ya has pagado
- Llama a tu banco cuanto antes para que bloquee la tarjeta y abra su procedimiento de fraude.
- Guarda capturas del anuncio, de la web y de la confirmación del pedido.
- Llama al 017, la línea gratuita de ayuda en ciberseguridad del INCIBE.
- Denuncia en la Policía Nacional o la Guardia Civil. Muchos bancos piden la denuncia para tramitar la reclamación.
Si el que vende eres tú
A una tienda pequeña, una copia fraudulenta le hace daño dos veces: se lleva ventas y hace que los clientes desconfíen también de la tienda de verdad. Ayuda tener el aviso legal completo y a la vista, repetir en redes y en la newsletter cuál es tu única dirección web, registrar las variantes más evidentes de tu dominio y revisar de vez en cuando la biblioteca de anuncios de Meta buscando tu marca. Si encuentras una copia, denúnciala a la plataforma y avisa a tus clientes antes de que te escriban ellos preguntando por un pedido que nunca hiciste.