El Reglamento (UE) 2025/40 de envases y residuos de envases, conocido como PPWR, se aplica desde el 12 de agosto de 2026. Sustituye a la Directiva 94/62/CE y, al ser un reglamento, rige directamente en España sin esperar a una norma nacional. Donde choque con el Real Decreto 1055/2022, manda el europeo.
La parte española va con retraso. El Ministerio para la Transición Ecológica ha abierto la consulta para un nuevo real decreto de envases, y la adaptación no estará completa, como pronto, hasta bien entrado 2027. Mientras tanto, el RD 1055/2022 sigue valiendo en todo lo que sea compatible.
Para quien diseña envases, casi todas las obligaciones llegan entre 2028 y 2030. Parece lejos, pero un rediseño con imprenta, troqueles y stock de por medio se come meses, y nadie quiere rehacer una gama dos veces.
Lo que ya está en vigor
La primera restricción que se nota afecta a los PFAS en envases en contacto con alimentos, por encima de determinados umbrales. Si fabricas o vendes envases alimentarios, pide a tu proveedor la documentación que lo acredite. Los límites concretos están en el texto del reglamento y debería revisarlos quien firma la conformidad del envase.
El calendario que afecta al diseño
- 2027: los locales de comida para llevar tendrán que aceptar el envase que traiga el cliente. En 2028 tendrán que ofrecer además una opción reutilizable.
- Agosto de 2028: todos los envases llevarán un pictograma armonizado con la composición del material y el contenedor al que van.
- 2029: los envases reutilizables incorporarán un código QR de trazabilidad.
- 2030: ningún envase podrá venderse por debajo del grado C de reciclabilidad (un 70 % o más). En envases colectivos, de transporte y de comercio electrónico, el espacio vacío no podrá superar el 50 %. También empiezan los mínimos de plástico reciclado, por ejemplo un 30 % en envases de PET en contacto con alimentos y en botellas de bebida de un solo uso.
- 2035 y 2038: en 2035 todos los envases tendrán que ser reciclables a gran escala. Desde 2038 solo se admitirán los de grado A o B (más del 95 % y un 80 % o más, respectivamente).
Qué cambia en la mesa de diseño
Reservar sitio en la etiqueta
Si estás rediseñando una gama que seguirá en el lineal en 2028, deja espacio para el pictograma armonizado. El formato lo fija la Comisión, y es mucho más fácil reservar ese hueco ahora que encajarlo después encima de un diseño cerrado.
Menos materiales mezclados
La reciclabilidad se va a medir por grados, y cada material añadido complica la separación. Un estuche de cartón con ventana de plástico pegada, laminado brillo y estampación metálica lo tiene más difícil que uno monomaterial con acabados sencillos. Esa conversación hay que tenerla con la imprenta antes del primer boceto, porque condiciona papel, tintas y acabados.
Cajas a medida para la tienda online
La regla del 50 % de espacio vacío va directa a quien vende por internet y envía en cajas estándar llenas de relleno. Diseñar dos o tres formatos ajustados a los productos que más salen ayuda a cumplir y, de paso, reduce lo que pagas por transportar aire.
Adiós al falso fondo
El reglamento también va contra las dobles paredes y los falsos fondos que sirven para aparentar más producto del que hay. Si tu packaging premium juega con eso, toca replantearlo.
Por dónde empezar
Con una marca que tenga varias referencias, lo primero es un inventario: material, acabados, tamaño y canal de venta de cada envase. Con esa tabla delante se ve enseguida qué piezas aguantan hasta 2030 y cuáles conviene rediseñar en la próxima tirada. Si quieres el contexto de diseño, en este artículo repasamos hacia dónde va el packaging este año.
Texto oficial: Reglamento (UE) 2025/40 en el BOE.